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La Academia de Guitarrería®
es la escuela donde aprender sobre acústica, diseño y construcción de
guitarras, es decir, sobre todo aquello que forma la base de
conocimiento del guitarrero(1)
profesional o aficionado.
Mediante nuestros
cursos, y gracias a nuestro método,
los estudiantes adquieren, en poco tiempo, unos conocimientos y
destrezas que requieren años de práctica por los métodos tradicionales de
aprendizaje. Pretendemos llenar así la carencia existente de una escuela
técnica de guitarrería donde poder aprender, de forma rigurosa y completa,
todos los aspectos relacionados con la investigación, diseño y fabricación
de las guitarras.
(1) Guitarrero/-ra es la
persona que hace guitarras. A menudo se usan violero/-ra o lutier
(del francés luthier) para referirse al constructor de cualquier tipo
de instrumento músico de cuerda.
¿Por qué una escuela técnica de guitarrería?
La guitarrería no es una profesión oficialmente reconocida
A
pesar de ser España la cuna de la guitarra y el país con mayor tradición en
la construcción de este instrumento, lamentablemente, no existen cursos,
estudios ni escuelas oficiales que permitan compendiar los
conocimientos en esta materia y orientar a los futuros profesionales. Esto
es así porque hasta 2011, ni siquiera la profesión de guitarrero estaba
contemplada dentro de los catálogos profesionales y ningún centro educativo
oficial ha podido organizar unos estudios de estas características.
En otras palabras, uno puede ejercer de
guitarrero, pero no puede serlo con reconocimiento oficial porque, por mucha
experiencia que haya acumulado, no puede tener ningún título que le acredite
como conocedor de esta profesión. Es sólo el 'mercado' quien determina la
calidad del profesional y esto favorece que cualquier neófito pueda intentar
promocionarse como gran maestro, y quizás lograrlo sin merecerlo o que un
auténtico virtuoso de la guitarrería no haya logrado el reconocimiento y
prestigio que merece por no haber podido dar a conocer adecuadamente su
trabajo.
El arte de construir guitarras
Uno
de los aspectos que más limitan hoy el estudio de la construcción de
guitarras es la consideración de esta actividad como un arte, una artesanía,
un oficio tradicional o una técnica intuitiva que se escapa al rigor del
estudio científico.
La guitarrería es el estudio y la aplicación
a la construcción de guitarras de las técnicas, conocimientos y
procedimientos conocidos. Sin duda, se desarrolla de forma óptima cuando los
conocimientos han sido adquiridos con rigor científico y cuando son
especialistas quienes aplican los procedimientos de fabricación y las
técnicas que se han demostrado más eficaces.
La guitarrería engloba muchas materias
comunes con otros estudios y procesos de fabricación y no es sólo un arte
(que busca la estética), ni necesariamente una artesanía (habilidad manual)
o una tradición (que sigue métodos antiguos), sino que es una auténtica
ingeniería (diseño y fabricación científicos) que produce objetos más o
menos decorados al servicio de una disciplina artística, que es la música.
La guitarra es un instrumento cuya principal
finalidad es producir sonidos y por ello, la base del estudio de su diseño y
construcción es la Acústica. La guitarra, aun estando decorada, no se
construye como objeto decorativo y, por tanto, su función principal no es
estética, ni su producción puede ser catalogada de artística.
Pasado y presente de las escuelas de
guitarrería

El sistema pedagógico habitual de la
guitarrería, como el de otros oficios menestrales, está fundamentado en la
tradición y no ha cambiado mucho desde la creación de los gremios
profesionales medievales. Basándose en la repetición de fórmulas desveladas
lentamente al aprendiz y mantenidas en secreto hacia el exterior, el
aprendizaje es fundamentalmente práctico y se realiza por imitación y
repetición. Los conocimientos y técnicas evolucionan poco y cuando lo hacen
es por prueba y error.
Pero, habiendo perdido el gremio medieval, en
favor del libre mercado actual, la capacidad reguladora sobre la cantidad,
calidad y precio de los productos y el control sobre el número y
calificación de profesionales, los maestros actuales no tienen poder para
expedir un título o reconocimiento que acredite que lo aprendido es
suficiente para desenvolverse en el oficio. Ello ha derivado en que, al
contrario de lo que ocurría siglos atrás, la formación tutelada que siguen
muchos aprendices es de muy corta duración, en muchos casos de sólo unos
días o semanas y eso apenas les permite capacitarse adecuadamente para
ejercer el oficio.
La peor consecuencia de este método
tradicional de transmisión de conocimientos -existencia de 'secretos de
oficio', cortísima duración de los cursillos y aprendizaje por repetición-
es que aunque el periodo de iniciación aparenta ser corto, en la práctica se
alarga excesivamente y se prolonga de manera innecesaria durante muchos
años. Y así, resulta que es generalizada la opinión de que 'para hacer
buenas guitarras se requiere toda una vida de experiencia'.
El futuro en España de la enseñanza de la
guitarrería
Con la reciente incorporación de la
guitarrería al catálogo de profesiones reconocidas en España, quizás algún
centro educativo de formación profesional se anime a incluir estos estudios
en su programación futura y, dentro de unos años, podrían salir de sus aulas
y talleres los primeros titulados guitarreros.
Lamentablemente, la construcción de guitarras
se ha incluido en la familia profesional de las artes y artesanías, junto a
la joyería, la cerámica o la escenografía, en lugar de con otros estudios
más técnicos o más relacionados con la madera, donde habría encajado mejor.
Por ello y porque el plan de estudios definido está calcado de los métodos
tradicionales de aprendizaje, probablemente, los únicos centros de formación
profesional que se decidan a impartir cursos de construcción de guitarras
serán algunos de los que ya tienen experiencia y ya están especializados en
estudios artísticos o artesanos y se centrarán principalmente, y casi
exclusivamente, en practicar las habilidades manuales necesarias para
desarrollar los aspectos estéticos. Lo mismo que viene haciéndose en la
grandísima mayoría de los actuales cursos de construcción de guitarras.
Escuelas y cursos sobre construcción de
guitarras
Hasta
ahora, para poder aprender a construir guitarras en España, no quedaba más
remedio que hacerlo de forma autodidacta, asistiendo a algún cursillo
organizado de forma privada por alguien con cierta experiencia o, rara vez,
subvencionado como curso ocupacional o de reciclado profesional para
desempleados. Es muy pequeña la posibilidad de adquirir los conocimientos y
experiencia entrando como aprendiz o trabajando por cuenta ajena en alguno
de los talleres de construcción de guitarras, debido a su escasez y reducido
tamaño.
En algunos países de Europa y América existen
estudios oficiales, de formación profesional o universitarios, relacionados
con el diseño, construcción, reparación o conservación de distintos
instrumentos musicales. En otros, la situación académica no es muy distinta
a la de España, aunque en la mayoría, la profesión sí tiene mayor
reconocimiento y apoyo oficial.
En la sección de
cursos ofrecemos una tabla comparativa de los cursos que se ofrecen
en todo el mundo por escuelas y talleres de construcción de guitarras. |